martes, 16 de septiembre de 2014

La única recompensa


De repente me encuentro valiente:
expulso una cuantas palabras
que parecen bien avenidas,
las lanzo cual piedra en escalera
y me oculto en un rincón
ajeno a las consecuencias.

Quiero ser nadie
quiero no escapar del anonimato;
camuflarme en mi conserva
de la que de vez en cuando saldré.

Ni éxitos, ni fracasos persigo.
Respirando serenamente alcanzo el prestigio
de actuar y responder con lo natural
única recompensa viable y digerible.

 

6 comentarios:

  1. Ser nadie a veces es un gran placer, te apoyo en ese deseo.
    Un abrazo¡

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  2. Muchos son los que envidian el no ser nadie, o pasar desapercibidos.

    Un abrazo Luis.

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  3. Poesía del conocimiento, compañero. O conocimiento, a secas.
    Abrazos, siempre

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  4. Pero ...eres alguien¡¡¡, Luis¡¡¡
    No te nos vayas¡

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  5. Y una persona, una gran persona que quizás no pase desapercibida tan fácilmente.

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