jueves, 23 de febrero de 2012

La envidia no es tan denostada.......

Desde siempre tener envidia, ha sido algo de lo que en un principio de los tiempos, todos nos sentíamos avergonzados, y de alguna manera estábamos educados, para guardar las apariencias y disimular al máximo, (minimizar que se diría ahora), todas las repercusiones que derivados de la envidia pudieran salir al exterior de nosotros mismos. Evidentemente esto va acorde con toda la larga lista de reacciones aprendidas para ser seres superficialoides a los que nos cuesta llegar al fondo de nosotros mismos, a base de tanto echarnos capas encima.

El caso es que sentir envidia a mi me ha generado a veces superiores estados , incluso puede que a veces sea más energética que incluso una alegría grande, porque la alegría es más efímera que la sutil droga de  la envidia: que va remontando los días dejando su restos de una forma progresiva y silenciosa. Y ese deseo  se retroalimenta con la esperanza de poder alcanzar algo. La alegría es igual a unos fuegos artificiales mucho ruido mucho humo,, pero al final sólo quedan palos en el suelo y el
 vago recuerdo del estruendo.

Yo, ya que soy un ser bastante envidioso, procuro por lo menos dirigir esta enfermedad en ambitos que al menos me ofrezcan algo a cambio de mis dosis de envidia. Porque sinceramente que ha cambiado mi modo de entenderla, y no sé si seré reiterativo pero logra construír en mi, fantásticos propósitos. Claro , claro que ya habrá alguién que lo pudiera llamar envidia sana, para con ese eufemismo salvaguardar el verdadero origen de lo que sentimos.

Igual teniendo envidia de algún país..... Islandia, aprenderíamos que la política está manejada por seres indefectiblemente incorruptos, y que de la crisis no saldremos a no ser que caigan más de unos cuantos que se agarran a la sarten a base de lo que sea. A mi ultimamente me da envidia la gente que escribe, fijate me ha dado por ahí, y de hecho por eso me abrí un blog, porque me moría al ver a otras personas dejar sus escritos, y ver las reacciones de quienes lo leen.....es emocionante, y divertido, y gratificante...Pero hay que dedicarle su tiempo, y esto ya es otro cantar.

Es mi fantasía altamente sugestionable, a la vez que envidiosamente voluble, y me imagino entonces escribiendo un libro de poemas, otro de ensayos, participando en certámenes literarios, escribiendo una novela, como si de pronto todo lo que se ha escrito y lo que no, pudiera salir de mis dedos, he ahí otra característica que suele acompañar a la envidia, el acaparamiento,( colonialismo ambicioso de cualquier ámbito, la presuntuosidad y la vanidad)

Hoy leer algunos blogs, entre ellos Navegando a la deriva y las reflexiones de Adolfo, me han dado el empujoncito de envidia que necesitaba para escribir esto hoy, sin ellos tal vez no habría escrito nada, y a la envidia de ver que las actualizaciones pertenecían al día de hoy, y ver que el mío pasa semanas sin un entrada jeje. Pues ¡ea! ahí va la mía.

1 comentario:

  1. No se si envidioso, pero seguro que generoso a manos llenas.

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